jueves, 18 de septiembre de 2014

Casos Afinsa y Forum.

Parece mentira que, a estas alturas, haya clientes expoliados por la intervención política de las dos compañías, que sigan confiando en "movimientos unitarios" y en Adicae. 

Si todo el esfuerzo "divulgativo" que están llevando a cabo con relación a nuestro caso estuviese dirigido en la dirección correcta: acusar al Gobierno socialista de ordenar una intervención ilícita, utilizando para ello todos los medios de los que dispone el aparato del Estado (que, por cierto, son inimaginables), otro gallo nos cantaría.

Muy al contrario, todos los esfuerzos y actuaciones puestas en marcha por este movimiento y su patrocinador, Adicae, van siempre en la misma dirección:  trabajarse a fondo la teoría de la estafa piramidal, y de los "pobreticos ahorradores" que han visto como alguien les ha arruinado con el timo de la estampita.

Estoy afónica de decirlo, pero está visto que este colectivo padece de sordera colectiva, valga la redundancia. Ni votaciones en los Parlamentos españoles, ni gaitas. El Gobierno de turno no va a mover un solo dedo, ni va a pagar un solo euro, en tanto no haya una sentencia en firme que así lo ordene y, aún así, se revolverán ante esa misma sentencia con recursos interminables, como gato panza arriba.

Otra cosa será si el asunto viene desde Europa (¿tendrán la misma diligencia con nosotros que la empleada en ejecutar la sentencia sobre la "Doctrina Parot"?). Todo está por ver.

Por muy cansados y hartos que estemos, por muy al límite de nuestras fuerzas y por muchas ganas de tirar la toalla que nos asalten, debemos continuar teniendo paciencia. Nada dura eternamente. 

Quizás, de manera ingenua -podéis llamarme así- me reafirmo en lo que vengo diciendo desde hace tanto tiempo: nuestra solución no vendrá por vía política, sino por vía de sentencia dictada por los Tribunales. Que sean españoles, o extranjeros, es lo que está por ver.

Lo que si puedo garantizar es que unos cuantos estamos decididos a pelear esto hasta el final.

Olvidaros de cantos de sirena (lo único que hacen es crear expectativas e insuflar soplos de esperanza que nunca se van a materializar). Ni movimientos unitarios, ni Adicaes, ni nada de nada. Un colectivo de medio millón de personas perdió toda posibilidad de conseguir que se hiciera justicia de manera rápida, desde el momento en que el se dio crédito a la falacia de la estafa, y no se puso en marcha un movimiento unitario, real, y sólido, para luchar contra presidentes de Plataformas y Asociaciones, abogados, y resto de comparsa en este drama que se está llevando por delante demasiadas cosas; entre otras, la vida de muchos clientes que ya no verán, aquí abajo, la solución final.

A quienes continuáis enviándome correos con noticias del engendro más arriba aludido, es vuestra opción seguir creyendo, seguir confiando, seguir "haciendo ruido", con todos ellos, en la dirección errónea. Allá vosotros.

Conmigo no contéis para esta farsa.

Pasad de mantenerme informada, como yo paso de todos ellos, de sus mentiras, de sus argucias y de sus tonterías. El tiempo dirá de parte de quién estaba la razón.

Mila.




domingo, 14 de septiembre de 2014

Muere Isidoro Álvarez, presidente de El Corte Inglés.

Descanse en Paz.

La muerte de Emilio Botín o el funeral de un jefe de Estado.

Impagable, Jesús Cacho. 

Lástima que su periódico no haya querido profundizar en qué hay de cierto en el rumor que corre entre los clientes expoliados, con relación a la posible cuota de inducción/participación de Emilio Botín - con la inefable ayuda de su entrañable amigo Rubalcaba- en la intervención político financiera de Afinsa y Fórum Filatélico.

La muerte de Emilio Botín o el funeral de un jefe de Estado

El abrupto adiós de Botín le ha proporcionado la satisfacción de contemplar desde el más allá el espectáculo inigualable de todo un país rendido a sus pies, una auténtica y unánime explosión de jaboneo y pleitesía, una despedida con honores de Jefe de Estado, exaltación del panegírico imposible de explicar solo por la ruina económica de los medios y su dependencia de los amos del dinero.


Foto:EFE Emilio Botín y el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero durante un encuentro entre ambos.

Jesús Cacho

Nos enteramos el miércoles. Abordado por los informadores en los pasillos del Congreso, el presidente del Gobierno dijo que había tenido una reunión con él “la semana pasada” y le había encontrado en muy buena forma. “Ha sido un mazazo”. No es fácil ser recibido por el presidente, y mucho menos si ese presidente es un Mariano Rajoy escondido tras la empalizada de Moncloa, pero Emilio Botín no es, no era, cualquier cosa, que hablamos del dueño del mayor banco privado del país y una de sus mayores fortunas, si no la mayor. Ver al presidente del Gobierno de turno cuando se le antojaba era una de sus prerrogativas. Imposible olvidar aquella fotografía, momentos estelares de la humanidad, de Botín en camisa y tirantes dando clase en la propia Moncloa a un estulto Zapatero que, también en camisa pero sin tirantes, le escuchaba embelesado. Señor de horca y cuchillo, “don Emilio” perdió la vida el martes por la noche en su apartamento de la sede del Banco Santander (BS) en Boadilla, Madrid (lo de la “bañera de agua caliente” en su casa de Somosaguas parece una mentira piadosa instada por la familia), antes de que el reloj diera las doce. El hombre obsesionado por la salud, el Fausto dispuesto a pactar con el diablo un viaje de no retorno a las fuentes de la eterna juventud, el hedonista que todos los años antes de la Junta General viajaba a una clínica de Miami para someterse a un recauchutado hasta el techo, ha terminado muriendo solo, como morimos todos, “nacemos solos, vivimos solos, morimos solos” (Orson Welles).
También dice Welles que “tener un final feliz depende, por supuesto, de donde quieras que acabe tu historia”. A Botín no le hubiera importado llegar a los 100 años al frente del banco –los ejercicios diarios, los cuidados físicos, el equipo médico pegado a los talones- si la parca no le hubiera sorprendido cuando menos lo esperaba. El abrupto adiós, sin embargo, le ha proporcionado la satisfacción de contemplar desde el más allá el espectáculo inigualable de todo un país rendido a sus pies, una auténtica explosión de jaboneo y pleitesía, una despedida con honores de Jefe de Estado, páginas y páginas de la prensa plagadas de ditirambos rumbosos, apoteosis del incienso, exaltación del panegírico imposible de explicar solo por la ruina económica de los medios y su dependencia de los amos del dinero, porque en la rendición de nuestra clase dirigente ante un banquero cadáver hay algo más que la humana admiración que produce el vil metal, más que esas miserias que Étienne de La Boétie describió en su “Discurso de la servidumbre voluntaria”, más que el simple pago de favores: lo que hay es la constatación de que nuestro establishment está muy malito, España está muy enferma, esta es una sociedad amortajada, rendida al becerro de oro, unánime en el elogio al poderoso y de una atroz unanimidad a la hora de condenar con dureza a aquel que osa desafiar al coro de plañideras. El abismo que separa a la España oficial de la real es ya insalvable. Nunca una España con una fibra moral tan débil.
 No enterramos a un político excepcional capaz de haber sanado de una vez las viejas heridas históricas patrias, ni a un científico de fama mundial laureado con el Nobel. Al contrario que banqueros como Valls Taberner o Sánchez Asiaín, Botín era un hombre sin el menor interés desde el punto de vista intelectual. Un tipo con una gran inteligencia práctica, con un enorme olfato para los negocios y con pocos o ningún escrúpulo. Nada que ver con el banquero clásico: él era un financiero, mejor dicho un trader, incluso un gambler (gloriosa operación la de Antonveneta, ejemplo del genio del personaje: el Santander (BS) la compró en 2007 por 6.300 millones de dólares y dos meses después se la colocó a Monte Dei Paschi di Siena en 9.000…! La Justicia italiana aún sigue investigando) que apostaba sobre seguro, contando siempre con la mejor información disponible en el mercado, porque la información, el “soplo”, como la voluntad de los humanos, se puede comprar. Fue sobre todo un hombre que entendió como pocos el ADN de la famosa Transición española y la sustancia de la que estaba hecha nuestra clase política, la cualidad delicuescente de su sistema de valores, para llegar a la conclusión de que todo, en efecto, se podía comprar, porque todo el mundo tiene un precio y la cuestión reside en poner sobre la mesa la cifra adecuada.

El orgullo de la familia Corleone
Su gran salto adelante fue la compra del Banesto de Mario Conde intervenido por el Gobierno de González en 1993. Para poder quedarse con la presa, Botín se cameló a Alfredo Sáenz, vicepresidente del BBV, la competencia, que había sido mandatado por el FGD para gestionar el banco intervenido. Y Botín lo “compra”, literalmente se lo queda, le regala 1.000 millones de pesetas en acciones a cambio de que Sáenz le filtre la cifra mágica que había que ofertar para quedarse con la pieza. El episodio de la plica sin firma por la cual BS se adjudicó Banesto pasará a los anales de la historia como un atentado al Derecho Administrativo y una operación que hubiera llenado de orgullo a la familia Corleone. También como una muestra de la corrupción de las instituciones. El pobre Emilio Ybarra todavía debe andar preguntándose qué fue realmente lo que pasó. Poco después, Botín hizo consejero de BS al gobernador del Banco de España –durante los últimos 20 años, él y Sáenz han partido el bacalao allí a su antojo- Luis Ángel Rojo, el intelectual de izquierdas que tendría que haber invalidado aquella tropelía. Lo ficha y, como solía hacer con todos los ejecutivos importantes a los que estresaba con un nivel de exigencia insoportable –célebre el caso del consejero delegado que fue llamado a despacho en Santander un 24 de diciembre por la tarde-, lo hace de oro. Pura marca de la casa.


El segundo gran golpe fue la fusión de BS con Banco Central Hispano (BCH), en unos acuerdos cuyos términos ignoró después de haberse sacudido, generosas indemnizaciones mediante, las incómodas presencias de José María Amusátegui y Ángel Corcóstegui. A la operación llegaba Botín con un modelo agotado basado en la gestión de productos, que a su aversión al riesgo industrial unía una innata capacidad para quemar, exprimir, maltratar a la clientela, a la que, según se decía en el mercado “cobraba por respirar”. El Santander necesitaba dejar de ser una financiera de distribución de productos para pasar a ser un banco de clientes dispuesto a estar a las duras y a las maduras. El cántabro se quedó con el santo y la limosna, no sin antes enviar al Gobierno discretos mensajes asegurando que la participación real de la familia en BS era, es, muy superior al 1% oficialmente reconocido, lo cual facultaba a Emilio para disponer a su antojo y mandar al BSCH a mejor vida. Esa participación es uno de los misterios por resolver, como lo es el tamaño del banco fuera de Balance, ese “Santander B” sobre el que se vienen haciendo cábalas desde hace tiempo. La posterior venta de la cartera industrial del BCH permitió a Botín abordar la expansión internacional gracias a las plusvalías conseguidas. Es sin duda el mayor logro del cántabro: haber hecho del Santander el primer banco de la eurozona.
Pero es el en terreno de los comportamientos democráticos donde la figura del hombre más poderoso de España se resiente hasta convertirlo en uno de los españoles que más han contribuido al descrédito de nuestra democracia y a la consunción natural por corrupción del sistema político surgido tras la dictadura. Sería una exageración cargar en el debe del cántabro el desprestigio de nuestras instituciones, porque los responsables del desastre son muchos y muy notorios, empezando por la clase política, pero es una evidencia que él ha sido el español que con más cuajo, con mayor desparpajo las ha utilizado en beneficio propio como instancias de usar y tirar, sin importarle un bledo la opinión pública. “Me apodero de lo que codicio y siempre encuentro un corrupto que lo justifica en Derecho”, decía Federico II de Prusia. El interés por hacerse con el dinero negro que inundaba el mercado le llevó a sacar, a finales de los ochenta, un producto denominado cesiones de crédito de nuda propiedad. De atolladero, es decir, del banquillo, lo sacó María Teresa Fernandez de la Vega (entonces secretaria de Estado de Justicia), a costa de alumbrar una tal “doctrina Botín”, paradigma de Justicia a la carta para el poderoso, que acabó privando a la acción popular del derecho –expresamente reconocido por la Constitución- de sostener en solitario la acusación en un procedimiento penal.

Los 2.000 millones “olvidados” en Suiza
Zapatero le permitió regularizar los 2.000 millones de Suiza sin que cupiera investigación adicional, que no se trata de incomodar al banquero que condona los créditos que nos concede y que nunca devolvemos
Más escandaloso aún, el episodio reciente de los 2.000 millones (unos 332.000 millones de pesetas) que los hermanos Emilio y Jaime Botín habían olvidado tener en Suiza sin declarar a Hacienda, producto también de una herencia paterna como en el episodio, calcado, que ahora aflige al ex presidente catalán Jordi Pujol, pero que en este caso el Gobierno Zapatero, con Elena Salgado como ministra de Hacienda, permitió regularizar mediante el pago de 200 millones al Fisco, sin que cupiera investigación adicional alguna, que no se trata de incomodar al banquero que tan generosamente condona los créditos que nos concede y que nunca devolvemos. La mentalidad y filosofía del personaje queda resumida en una anécdota que bien merece pasar a categoría. Cuando, en una reciente Junta General, un accionista tomó la palabra para instar el cese del consejero delegado, el citado Sáenz, por estar condenado en sentencia firme del Supremo, el presidente Botín toma el micrófono y alto y claro responde que “no le ceso porque no ha causado perjuicio alguno al banco ni a ninguna de sus empresas”. A tomar vientos. Sáenz, después amnistiado por el inevitable Zapatero, solamente se había pasado por el forro el Código Penal, al meter en la cárcel a unos clientes que se habían resistido a devolver unos créditos durante su paso por Banca Catalana.

Este es el hombre –muy someramente retratado- al que la España oficial y sus monaguillos se han rendido en genuflexa manifestación colectiva de vasallaje, para certificar la crisis moral de un sistema que ha perdido el norte y también la vergüenza.  Sic transit gloria mundi. Para un país como España es muy importante contar con grandes bancos y empresas, razón por la cual hay que desear éxito en la gestión a la nueva presidenta de la entidad, Ana Patricia Botín, enfrentada a una tarea de caballo que precisará de unos métodos, un estilo, mucho más cercano a las aspiraciones de regeneración democrática que tantos millones de españoles ansían. Perteneciente a otra generación, pocas dudas caben que las cosas empezaran pronto a cambiar en BS en línea con el respeto a la legalidad que cabe exigir al mayor conglomerado financiero del país. Más difícil lo tiene esa España oficial obligada a abordar los cambios democráticos que el país reclama. La España anquilosada y servil de hoy parece haber retrocedido siglos respecto a la España vital, ilusionada y libre de los años setenta. Los funerales por Botín han sonado a epitafio de esa España muerta más que enferma. Y lo harán ellos, de grado o por fuerza, o la hará ese populismo que tanto les asusta y aflige.
(Enlace a fuente)

viernes, 12 de septiembre de 2014

Una imágen vale más que mil palabras.

¡Pues no se les ve muy tristes!

El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galan (2º por la izquierda), junto a varios colaboradores, a su llegada a la capilla ardiente de Botín (Foto EFE)

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Muere Emilio Botín.

 ¡Dios le tenga en su Gloria!

El día en que se jodió España.

Dos precisiones al artículo de "El Semanal Digital", que sigue a continuación.


1.- El punto de inflexión en la escalada imparable de podredumbre política, financiera y judicial que asola este país tuvo lugar el 9 de mayo de 2006, fecha en la que una operación de terrorismo financiero sin precedentes dejó en la ruina a medio millón de consumidores, y se llevó por delante dos empresas pujantes que resultaban demasiado molestas para la Banca.

2.- Ciudadanos no es la salvación de nadie ni de nada. Es otro partido más que promete, promete, promete, a conveniencia, y no cumple. Que se lo pregunten a los clientes de Afinsa y Forum que llevan en conversacions con ellos desde antes de las elecciones Europeas, con nulos resultados, confiando en que Albert Rivera (piquito de oro, el chaval), les eche una manita para solucionar el carajal en el que nos metió Zapatero, con la connivencia del Partido Popular. (Ahora los más bobos ponen su punto de mira en esa cosa llamada "Podemos". Aplíquese un simple cambio en la consonante inicial: P x J, y ya tenemos reflejada, en síntesis,  la "esencia" de  su "Programa").

Buen día para tod@s. 
Seguimos en compas de espera.
M.


UN PANORAMA DANTESCO
Crecen los círculos del Infierno
Que no nos engañen: la corrupción no es la excepción, es el sistema mismo, minuciosamente diseñado para protegerla desde la LOPJ de 1985 que perpetró Felipe González.
 @elmundo.es: "Procesan a 45 oficiales del Ejército del Aire por cobrar falsas mudanzas".

Este tuit reproduce uno de los dos titulares destacados de El Mundo de este lunes. El otro titular es el que encabezaba la noticia relativa al empleo de agentes de élite de los Mossos d´Esquadra -cuyas nóminas paga el Ministerio del Interior- en el adiestramiento de un pequeño ejército de Rambos para repeler sofisticados ataques nivel Kosovo (se supone que en territorios hostiles manifiestamente peligrosos como los de Cornellà, Sabadell, o la Nacional II en su salida para Albacete).

O sea, que cuando todo parecía ya perfectamente podrido (lo bueno que tiene lo perfecto es que termina en sí mismo), resulta que se añade un nuevo "círculo del Infierno" a los que ya habíamos logrado asimilar: la corrupción política generalizada -ya por acción, ya por falta de denuncia-, la colonización de Tribunales y órganos de control por los aparatos de los partidos, el abandono de los ciudadanos por el Estado frente a las paranoias totalitarias de líderes tribales, la castración del derecho a la información en forma de duopolio televisivo, el golpe de Estado permanente de una parte contra el todo, la traición sindicalista y el inmovilismo más desvergonzado (o, si se prefiere, la inequívoca voluntad de los sucesivos Gobiernos -de todos, sin distinción de color- de proteger los crímenes cometidos por Los Suyos, negándose a terminar con la sumisión del CGPJ a los partidos políticos)… Y ahora también la corrupción en el Ejército.

Lo verdaderamente lamentable es que la noticia ni siquiera nos llega a sorprender. Desgraciada o afortunadamente, en las sociedades humanas, por muy desarrolladas y civilizadas que alcancen a ser, no son mayoría los seguidores fervorosos del imperativo categórico de Kant. Y no quiero decir con ello que el comportamiento de los ciudadanos (militares incluidos) dependa del ejemplo de aquéllos a los que se ha votado como líderes, pero sí que depende -y mucho- de lo que perciben que ocurre cuando éstos son pillados en falta.

¿Y cuáles son los ejemplos que hemos tenido durante estos últimos años?: ministros del Interior condenados por secuestro y malversación de fondos públicos, ministros de Fomento dedicados al fomento exclusivo de sus ahorrillos vía BOE, presidentes de comunidades autónomas condenados por corrupción, presidentes del Gobierno citados como testigos en casos de secuestros de jubilados o pillados haciendo carantoñas a corruptos manifiestos.

Y más: gobiernos autonómicos regalando a sindicalistas de crucero y mariscada fondos públicos destinados a la formación de parados, administraciones varias instaladas en la orgía permanente del despilfarro y la corrupción; y comunidades autónomas incumpliendo leyes, desobedeciendo sentencias y anunciando golpes de Estado a bombo y platillo de televisiones propias o sobornadas… Y todos ellos o impunes o indultados rápidamente o ni tan siquiera inquietados.

Pese a todo esto, la clase política sigue aún defendiendo, en su inmensa mayoría, que la basura que inunda todos los días los periódicos no representa más que excepciones a un sistema de controles puro y perfecto. Mensaje: el problema es el hombre, no el sistema; luego, con sustituir al hombre (por otro de los suyos, naturalmente) basta.

La realidad nos demuestra todos los días que esto es absolutamente falso. La corrupción no es la excepción, es el sistema mismo, minuciosamente diseñado para protegerla desde la LOPJ de 1985. Perpetrada por Felipe González, su único fin era el de enterrar el régimen constitucional de la separación de poderes (esencia definitoria de toda verdadera democracia, aunque hay que reconocer que no suficientemente blindada por la Constitución del 78), sustituyéndolo por el burdo maquillaje de una inofensiva división de funciones.

Resultado perseguido y alcanzado: acabar con los contrapesos y controles, haciendo de la investigación y castigo de los políticos y partidos corruptos no la regla, sino la excepción, fruto exclusivo de los esfuerzos de periodistas heroicos y de jueces resignados a no ascender jamás.

Pero no nos desviemos del tema. Decíamos que ahora algunos militares también se habían sumado a la juerga: cobro de indemnizaciones por traslados no realizados. Definitivamente, nada sofisticado. Es más, absolutamente cutre. Pero por algo se empieza.

¿Que en qué momento se jodió España?, como diría el maestro Vargas Llosa. Me temo que todavía no ha terminado. Van ocho. Si hacemos caso al bueno de Dante, aún nos quedaría por sufrir un noveno círculo del Infierno. ¿Tal vez la Iglesia, con algún obispo sorprendido llevándose el cepillo? ¿O la Benemérita, con guardias civiles denunciando el robo de su tricornio, previamente vendido a una tienda de souvenirs para turistas amantes del charol?

En realidad, seamos sinceros: ¿qué nos puede extrañar ya en un país en el que el presidente de una comunidad autónoma llegó a cobrar comisiones a una bruja por llevarle clientes?

Pero seamos también prácticos, que al fin y al cabo de lo que se trata es de sobrevivir: pasada la fase de la indignación, superemos ya la del lamento y vayamos a instalarnos, directa y gozosamente, en la de la carcajada. Salvo C´s, no queda otra. O eso o votar a Podemos, que es como pretender aliviarse la tos rajándose la garganta.

viernes, 5 de septiembre de 2014

Información de interés.

Tras consulta realizada a la Administración Concursal de Afinsa, en la mañana
del 26-08-2014,  informan de lo siguiente:

1.- El 30-07-2014 se ha realizado un 2º pago del 5% a los que lo pidieron desde el 1 de enero 2014 hasta el 30 de abril 2014. Tanto los Sres. Gil Robles como el Sr. Otero Lastres han recibido el importe de dicha entrega con fecha 13 de julio.

2.- En los contratos con doble titularidad sólo se admite una respuesta, predominando el 5% sobre la entrega de filatelia. Ejemplo: Contrato de 30.000,00€ con doble titular (marido-mujer), si uno ha pedido el 5% y el otro la filatelia, al que haya pedido la filatelia le darán el 5%.


3.- Un mismo titular con varios contratos, si en unos ha pedido el 5% y en otros la filatelia, se está a la espera de respuesta para saber cómo lo van a hacer. En principio, el criterio es entregar el 5% aunque se haya pedido en otros la filatelia. Estaremos a la espera de la respuesta.


4.- En los fallecimientos anteriores al envío de la carta de la AACC en junio de 2013 y que los herederos beneficiarios estuvieran bien identificados y acreditados, se les ha enviado la carta de opción 1 y 2, a los nuevos titulares.


5.- En los fallecimientos posteriores al envío de la carta de la AACC en junio de 2013 todavía no se ha cambiado la titularidad y por lo tanto no se ha enviado la carta a los nuevos titulares, se envía la carta al titular fallecido. No obstante, el criterio es llamar a los nuevos titulares (bien acreditados e identificados) para hacer efectiva su decisión manifestada (es decir se llamará al representante de los nuevos titulares para recoger la filatelia).


6.- En los contratos con varios herederos se entregará la filatelia al representante de los “Herederos de…..”,  no se hará la entrega de la filatelia individualmente. Ejemplo:
A.- Si hay cuatro herederos, y los cuatro quieren la filatelia, tendrá que ir a recogerla un solo representante de los cuatro como  “herederos de…” .


B.- Si hay cuatro herederos y dos quieren 5% y otros dos la filatelia, hasta que no se pongan de acuerdo no se hará efectiva ninguna opción.


7.- Vuelven a incidir en el asunto Testamentaría, cuando en la aceptación de herencia, en la masa hereditaria, no se hayan incluido los contratos de Afinsa ( y por lo tanto no se haya liquidado el impuesto de sucesiones en Hacienda), habrá que hacer una declaración complementaria en Hacienda incluyendo dichos contratos. Esta declaración complementaria habrá que enviarla a la AACC (administración concursal) junto con un documento privado, firmado por todos los herederos y fotocopia de los DNI del causante y los herederos, donde especifiquen quien o quienes son los nuevos titulares.


(Nota al margen) Si alguno de vosotros tiene complicaciones con el asunto de la testamentaría, poneos al habla conmigo a través de este correo:  mila.hernan@gmail.com. 

Por desgracia, tengo ese tema muy reciente y puedo asesoraros sobre los pasos que debéis seguir, en cuanto a los "planteamientos" que os hagan algunos notarios. 

Os contaría cosas que os pondrían los pelos como escarpias. (Algunos van a su bola, y a rascar euros como sea).

Mila.