viernes, 31 de octubre de 2014

Condena y perdón siempre van de la mano.


Mariano Rajoy nos “lee” que le perdonemos. Nada de decir “lo siento”, a capela, con un sentimiento profundo que brote del corazón y del arrepentimiento por actuaciones e inacciones equivocadas. Él, Mariano, el del plasma, lo lee. Así sabe qué tiene que decir,  y en qué momento preciso debe decirlo, para seguir mintiendo, engañando y traicionando a sus votantes y a todos aquellos que le otorgamos el poder de Gobernar con la esperanza de que pusiera en marcha la regeneración democrática que tanto necesita nuestra decrépita España, comenzando por acometer reformas profundas en las administraciones de justicia que desemboquen en una auténtica separación de poderes y acaben con la coyunda que se traen jueces y políticos para controlar, intervenir, triturar y destruir –cuando conviene- la vida de los españoles.

Una visión del perdón consiste en admitir que, cuando no cumplimos con aquello a lo que nos hemos comprometido –es el caso de Mariano- o cuando nuestras acciones hacen daño a terceros- también es el caso de Mariano- debemos estar dispuestos a asumir responsabilidades por nuestros actos. Las fórmulas que normalmente utilizamos para ello consisten en decir “lo siento”, “te pido disculpas” o –es el caso de Mariano- “te pido perdón”.

Sin embargo, otra visión del acto de pedir perdón nos muestra al perpetrador de actuaciones lesivas –es decir, Mariano- intentando liberarse de su culpa largándonos a sus víctimas el trabajo de “perdonarle” para dejar atrás todo lo que ha ocurrido, para que nos olvidemos de sus mentiras, de sus traiciones, y de todas sus promesas incumplidas, de manera que él pueda sentirse liberado del peso de su culpa y así, con la conciencia "limpia, renovada y liberada”, él, Mariano, pueda estár en condiciones de volver a cometer las mismas acciones, traciones y errores, por los que ahora nos está pidiendo perdón.

En otras palabras, en una situación en la que se dan  víctimas –los españoles- y perpetrador –Mariano-, de no otorgarle el perdón que nos pide, condenando con ello su manera de gobernar y de proceder, con nuestra condena invertimos la ecuación: nosotros nos convertimos en villanos perpetradores, resentidos, en tanto que el queda exento de culpa alguna y pueda ir de “héroe” por haber sido de capaz de leer tres folios, ante otros tanto perpetradores, como él, pidiéndonos perdón.

De eso nada, señor Rajoy. No se trata aquí de “perdonarle”  nada. Se trata de que usted y su gobierno se pongan a trabajar, acometan todas las reformas que tienen pendientes y cumplan las promesas que hicieron durante su programa electoral (una de ellas traería causa de un folio, firmado en 2008,  en el que va estampada su firma bajo un texto con una declaración de compromiso para poner en marcha todas las medidas de ayuda necesarias hacia las víctimas del expolio originado por ese gran villano llamado José Luis Rodríguez Zapatero, la tristemente famosa “Operación Atrio”).

De no hacerlo así, de seguir con sus actuaciones, no haga usted más el ridículo ni vuelva a repetir su pantomima de pedir perdón públicamente. Pase del perdón de los españoles, que condenamos firme y tajantemente sus actuaciones, y perdónese usted a si mismo –si es que puede- por todas sus mentiras y traiciones a la palabra dada frente a sus millones de votantes.

Alice Miller dijo: "el auténtico perdón no bordea la rabia sin tocarla, sino que pasa a través de ella.

A la vista de sus actuaciones, y desde la más profunda rabia por sentirnos traicionados y engañados, sepa usted que el regalo de otorgarle nuestro perdón es un lujazo que los españoles no nos vamos a permitir.

martes, 28 de octubre de 2014

Personal y transferible (II)

Segunda parte de Y ahora qué, Muralla escrita el 27 de octubre de 2007. 

Con la perspectiva de valoración que otorga el paso del tiempo, escuchar el audio que acompaña esta Muralla resultará para los lectores de Canal Afinsa, que no la hayan escuchado antes, cuanto menos, interesante; para mi ha sido demoledor. 

Las palabras de Javier Maqueda -¿donde andará nuestro diputado Peneuvista?- insistiendo ¡una y otra vez! en la orientación financiera de la actividad de Afinsa -¡vaya con el Catedrático en Economía!- y en su falta de regulación, (yo misma, en un momento de la conversación argumenté que la ausencia de regulación no debería haber traído causa de todo lo que vino a continuación), resulta inaceptable en un senador ya que, de regulación de Leyes y desarrollo de Normativas debía saber el señor Maqueda algo más que el ciudadano medio.(*)

En el audio que acompaña esta entrada podréis escuchar, igualmente, testimonios de hasta qué punto estaba el Partido Popular decidido a ayudarnos por aquél entonces -¡increíble la villanía de Rajoy y sus muchachos!- y como guinda del pastel escucharéis, alto y claro, las palabras de Javier Maqueda referidas a Solbes y a su empecinamiento para que ambas empresas, Afinsa y Forum Filatélico, fuesen liquidadas sin cuestionamiento alguno, tras haber sido intervenidas por orden del Gobierno. (¡Vaya si las arteras maniobras les han dado resultado!).

En fin, amigos..., tristeza..., nostalgia..., indignación..., rabia..., profunda repugnancia..., nombrad una emoción negativa que haya podido sentir al haber escuchado esta grabación, siete años después de haber sido realizada, y daréis de lleno en el clavo.

Buen día para tod@s.
Mila.

(*)A riesgo de extenderme,  a continuación del enlace al audio de City FM, inserto una parte del capítulo IV de El Saqueo de Afinsa -La verdadera historia de una intervención, en el que se trata en profundidad la cuestión de la Ley 35/2003 de Instituciones de Inversión Colectiva y su Disposición Adicional IV. 

Tras su lectura, a la luz de lo que deja en evidencia, ¿cómo calificaríais la última sentencia del juez Francisco Javier Vaquer Martín, en relación a la actividad de Afinsa? ¿Qué os parecen sus  "criterios" sobre el desfase patrimonial del que acusan a la compañía? ¿Cómo calificaríais todo el proceso mercantil que la ha llevado, por via de concurso, a una rampante liquidación?

¡Qué verdad es que no se puede engañar a todo el mundo todo el tiempo; ese mismo tiempo que pone TODO y a TODOS en su sitio!. 

Nuestro momento de justicia, también llegará.


27 Octubre 2007

Y AHORA QUÉ (II) 
Las palabras del senador Maqueda continúan martilleando en mis oídos. No se si el senador ha hecho esas declaraciones en un alarde de honestidad o más bien de ingenuidad, pero en cualquier caso, todo lo dicho ha marcado un punto de inflexión en el procedimiento abierto contra Afinsa Bienes Tangibles. Existe un antes y un después de las declaraciones del senador, con graves repercusiones para el Gobierno Socialista de José Luís Rodríguez Zapatero.

Antes de escuchar que esta intervención se debía a una decisión política –algo que muchos sospechábamos, pero de lo que no teníamos confirmación- nuestros esfuerzos por sacar adelante un Convenio de Acreedores se ajustaban, escrupulosamente, a trabajar según las “reglas del juego”, y el ordenamiento jurídico de la Nueva Ley Concursal.
Después de escuchar al senador decir que “esa no es una línea de trabajo que contemple el Gobierno”, y que esta compañía “no va a continuar, y punto”,  todo el sistema jurídico que debe ser amparado por un Estado de Derecho se derrumba como un castillo de naipes, llevándose también por delante aquello que promulga  y ampara la propia Ley Concusal.
Las afirmaciones del senador, resultan, cuanto menos, escalofriantes, porque no solo dejan  entrever la responsabilidad patrimonial en la que haya podido incurrir un Estado negligente sino que muestran, en toda su crudeza y de manera evidente, una expropiación gubernamental y la vulneración de una serie de leyes que afectan, tanto al ámbito penal, como al mercantil, y que con toda seguridad acabarán por transgredir igualmente todo lo relacionado con los procedimientos ligados al entorno de lo contencioso administrativo.
¡¡De manera que todo este horror ha sido por una “decisión política”!! Y por esta decisión, se inicia el 9 de mayo de 2006 un largo calvario para muchas personas  -cuyo sufrimiento no ha terminado- y que comienza con la encarcelación de la cúpula directiva, para continuar, seguidamente, con el despido de miles de trabajadores,  el cierre y liquidación de las oficinas de Afinsa por toda España, y la ruina económica y moral de 190.000 clientes. Todo porque así lo decide el Gobierno de Zapatero. Y punto.
A tenor de todo lo anterior, yo me pregunto ¿Cuántas personas, además del senador Maqueda han oído de boca del propio  Vicepresidente Solbes la sentencia de muerte de Afinsa?
¿Lo sabía el Juez de lo Mercantil que pidió traslado a Valladolid? ¿Y la abogada –que no jueza- Dña. Purificación Pujol? ¿Lo sabe también el nuevo Juez  que acaba de tomar posesión? ¿Lo saben nuestros abogados? ¿Será por eso que algunos de los que nos representan han optado por el “laissez faire-laissez passer”, -es decir: no hacer nada, mientras los que hemos perdido nuestro dinero nos estamos dejando literalmente la vida en sacar adelante un Convenio de Acreedores?
 ¿Y qué hay del Juez Pedraz? ¿Lo sabía también? ¿Y el fiscal Luzón? Y ya, por elevación, lo sabía el ministro del interior D. Alfredo Pérez Rubalcaba –el mismo al que oyeron decir:”a esas empresas las quiero aniquiladas” ¿Y el Fiscal General del Estado? ¿Y la señora Yábar? ¿Lo sabían también? Me temo que si. Me temo que todo el mundo lo sabía.  Bueno: todo el mundo no. Nosotros, los clientes, no teníamos ni idea de lo que iba a suceder. Las empresas tampoco. Tan solo algunos “privilegiados” del Banco de Santander, sabían unos días antes de la intervención que Afinsa iba a ser precisamente eso: intervenida, con el jocoso resultado de que algunos de los que fueron informados, como no lo podían creer, ¡¡no rescataron sus ahorros!! Aún deben andar pellizcándose la cara para ver si están soñando ahora o soñaban entonces, cuando les informaron.
Pues digo yo,  que algo habrá que hacer ante esta situación.
Un gobierno que se ajuste a las reglas del juego democrático no puede actuar de esa manera. Bueno, poder puede- y lo ha hecho-  pero no debe. Pues bien: nosotros, todos los perjudicados por esta terrible actuación, no podemos ni debemos doblegarnos ante estos hechos, ni mucho menos entrarles al juego pensando: “como ya está todo decidido, ¿para que continuar?”,
Toda esta intervención está, en realidad, pervertida desde el origen. Nada es lo que nos han dicho que es. Cualquier parecido entre la versión oficial de la "estafa" y la realidad es, sencillamente, inexistente.
Los Gobiernos no duran eternamente. Este tampoco se va a perpetuar, y las selecciones las tenemos a la vuelta de la esquina. Partimos con 460.000 votos de afectados directos: podemos convertirlos en 4 millones, si nos lo proponemos. 
Tenemos ya evidencia suficiente como para convencer al más escéptico. Y tenemos internet. La cinta de audio conteniendo las declaraciones del senador Maqueda, y los documentos que tenemos en el archivo de este Foro cuya cantidad va en aumento, deberían estar ya volando por correos electrónicos. Pero no solo a periodistas -esos reciben órdenes y seguro que no se van a mover un “milímetro” de la versión oficial- deberíamos hacerlos llegar a todo el mundo; conocidos, amigos, familiares….  Pero deberíamos además, acompañar el envío con la petición de que no voten a este Gobierno. Esa es la baza más importante que, a cinco meses de las elecciones, nos queda por jugar. Quitarle cuatro millones de votos a este Gobierno.
Y en paralelo, pensemos – y actuemos, porque pensar solamente no sirve de nada -,de qué manera podemos sacar nuestro problema fuera de España. Somos parte de un sistema mayor que se llama Unión Europea. Sistema que tiene tribunales independientes  que administran justicia, porque están fuera del alcance e influencia de Gobiernos perversos y corruptos. Acudamos a ellos. Pidámosles ayuda y amparo ante esta situación. Estoy convencida de que nos van a escuchar y nos van a ayudar.
A pesar de que en algunas cosas este país se parezca cada vez más a una república bananera, o a un país tercer mundista, pensemos en clave de Europa. Y actuemos.
¡África ya no comienza en los Pirineos!
NOTA: ¿Queréis saber cuantos artículos de la Nueva Ley Concursal nos amparan pese a las transgresiones del Gobierno?  Buscad uno cualquiera, daos un paseito por el texto y leed todos los puntos del mismo.

Comprobaréis cómo están, uno por uno, de nuestra parte. Y las leyes están para cumplirlas, por mucho que a algunos gobiernos arbitrarios -como el que nos desgobiernarna, les apetezca saltárselas a la torera, para conseguir sus objetivos “como sea”.

Desde la Muralla...¡¡seguiremos resistiendo!!

(ENLACE A AUDIO. PINCHAD AQUÍ)

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Instituciones de Inversión Colectiva 
Disposición Adicional IV.



En el momento de la intervención, Afinsa estaba perfectamente regulada por la Ley 35/2003 de 4 de noviembre, publicada en el Boletín Oficial del Estado número 265, con fecha 5 de noviembre. Pues bien, esta regulación a la que hago referencia, que se había llevado a cabo mediante una norma del máximo rango en España (por encima sólo está la Constitución), se contiene en la Disposición Adicional IV de la Ley citada, y estaba dotada de una determinada particularidad: era una regulación específica que no hacía sino reforzar y ratificar la legalidad en que ya operaba la compañía.

Esta afirmación no es menor. Se basa en el hecho de que, con anterioridad a la Disposición Adicional IV, Afinsa ya estaba regulada en su actividad social por las distintas leyes que, con carácter genérico, disciplinan la actividad comercial y las sociedades anónimas (Código de Comercio, Ley de Sociedades Anónimas, Ley de Auditoría de Cuentas). Desde la aprobación de la Ley de 2003, además de estarlo en las normas genéricas, la actividad de Afinsa quedó regulada en una norma específica.

Afinsa nunca realizó captación alguna de ahorros del público. Por el contrario, su negocio consistía en la venta de lotes filatélicos con garantía, opcional para el cliente, de liquidez por venta a terceros de la misma y, en ausencia de comprador, por recompra de la propia compañía.

La importancia de algunas de las conclusiones a las que nos lleva la regulación de la referida Ley, exige que hagamos hincapié en las mismas. La primera de ellas es que Afinsa no tenía —ni ofrecía— planes de ahorros a los clientes. Nosotros, los clientes de Afinsa, comprábamos sellos a la propia Afinsa, o a otros de sus clientes, con la idea de proceder a su reventa con posterioridad, obteniendo un beneficio de dicha venta.

Esto que acabo de trasladar al lector guarda relación con dos cuestiones igualmente importantes: el concepto de intermediación y la denominación del beneficio obtenido por el cliente. Ambas requieren de una cierta explicación antes de seguir avanzando.

Con respecto al concepto de intermediación, éste queda convenientemente explicado por un hecho ya mencionado en el párrafo anteriormente citado: el cliente podía comprar sellos, bien directamente a Afinsa, bien a otro cliente, actuando Afinsa como intermediario. Del mismo modo, cuando deseara venderlos, podría hacerlo directamente a Afinsa o a un tercero, o bien quedarse con ellos y no proceder a su venta.

Este negocio, y no otro, es el que definía la Ley de 2003 como propio de la actividad de Afinsa: el cliente celebraba un contrato de mandato de compra y venta, u otro instrumento análogo, con Afinsa, de manera que si era ésta la que vendía los sellos, percibía el precio de los mismos; mientras que, si actuaba como intermediaria —y lo que se compraba eran sellos de otro cliente—, Afinsa percibía una comisión. Al mismo tiempo, Afinsa asumía frente al cliente que compraba el compromiso de vender los sellos por cuenta del cliente que vendía, entregando a este el precio de venta de los sellos.

Este compromiso al que hago referencia estaba delimitado en los siguientes términos: en primer lugar, y esto es importante, el cliente podía decidir quedarse con los sellos, es decir: no estaba obligado a venderlos. En segundo lugar, podía venderlos a través de Afinsa o podía hacerlo por su cuenta. Sólo en el caso de que decidiera venderlos a través de Afinsa, surgía para ésta la obligación de realizar dicha venta, en principio a un tercero, en cuyo caso procedería a entregar al cliente que vendía el precio de la venta de los sellos. Y sólo en el caso de que llegada la fecha pactada en el contrato en que debía llevarse a cabo la venta Afinsa no encontrara un comprador para estos sellos, existía el compromiso por parte de Afinsa de comprar esos sellos al cliente y entregarle el precio de los mismos.

A la vista de lo anterior, es evidente que no puede hablarse de que existiera un compromiso de recompra por parte de Afinsa, formulado en términos amplios y generales. Sólo si el cliente decidía vender (en lugar de quedarse con los sellos), y hacerlo a través de Afinsa (en lugar de hacerlo por su cuenta), y de que Afinsa no encontrase un comprador en la fecha fijada, Afinsa procedería a comprar esos sellos; teniendo en cuenta que ni siquiera en ese supuesto podría hablarse siempre de recompra, puesto que podía ocurrir que los sellos que el cliente quisiera vender no le hubieran sido vendidos por Afinsa.

El cliente, por lo tanto, no se suscribía a unos contratos tipo, sino que, formalmente y con todas las garantías, compraba unos sellos en el seno de unas relaciones contractuales que especificaban claramente los derechos y obligaciones de las partes, así como la naturaleza de la operación realizada.

En la inmensa mayoría de los casos, la liquidez la obtenía el cliente, no por la compra a la empresa, sino por la adquisición de terceros, ajenos a Afinsa, tal y como ya he señalado, y, por lo tanto, cuando compraba Afinsa, lo hacía sobre sellos que ella no había vendido a ese cliente, sino que éste los había comprado a otro particular.

No es posible hablar de “ahorrador” en este tipo de operaciones, salvo que se haga en sentido general, al igual que se podría utilizar ese término en el inversor en inmuebles, oro, arte, o cualquier otro bien tangible. La figura del ahorrador en instituciones financieras, por ejemplo, un banco, realiza una operación de una naturaleza y operativa para las partes absolutamente diferente, que nada tiene que ver con las arriba mencionadas.

La utilización de términos de ese sector de actividad en el de las “inversiones” en bienes tangibles no puede entenderse de otra forma que no sea coloquial o informal, y nunca deberá servir para establecer analogías de fondo entre ambas sistemáticas. (El Saqueo de Afinsa - La verdadera historia de una intervención, págs. 64-66)




domingo, 26 de octubre de 2014

Personal y transferible (I).

Acabo de "chatear" con una querida amiga y seguidora de Canal Afinsa,  que ahora está en Italia. Me comenta que en el tránsito España-Italia, leyó de un tirón Lamentos y suspiros desde la Muralla - El asunto ese de los sellos, mi primer libro sobre nuestro drama, cuyos sucesivos capítulos tan bien conocéis algunos porque nacieron desde el foro de nuestro compañero Juan Pedro, que tanto bien ha hecho a nuestra causa, como medio de comunicación entre los perjudicados por el saqueo de Afinsa y nuestro expolio.

jueves, 23 de octubre de 2014

Creación de Nueva Agrupación.

Nos llega el siguiente correo, del que pasamos a dar difusión a través de nuestro canal:

Las quejas del Partido Popular.

"La justicia, cuando es lenta, no es justicia". Todos estamos de acuerdo con este axioma, pero muy especialmente los clientes perjudicados por el saqueo de las filatélicas, Afinsa y Fórum, por parte del Gobierno de Zapatero, que continúan inmersas en procesos judiciales cuya duración ha rebasado ya, ampliamente, los ocho años.